viernes, 20 de febrero de 2015

Calle de la Esperanza

Calle de la Esperanza


La calle de la Esperanza está entre la calle del Ave María y la calle de la Escuadra.

Estamos en el siglo XIV, una época marcada, entre otras cosas, por los nombres de Enrique de Trastámara y Pedro I de Castilla (o Pedro “el Cruel”). Es aquí donde se centra una de las leyendas de Madrid: calle de la Esperanza

Una noche tranquila, Esperanza, una mujer viuda que vivía en una casa de campo en Madrid, al lado de la calle del Ave María, escuchó unos ruidos fuertes, que despertaron a la hermosa dama.

Calle de Luis Vélez de Guevara

Calle de Luis Vélez de Guevara

La calle de Luis Vélez de Guevara transcurre entre la calle de la Magdalena y la calle de Atocha


Antiguamente se llamaba de las Urosas, por dos hermanas, dueñas de los terrenos donde se abrió posteriormente la calle, cuyo apellido era Urosa. En el plano de Texeira figura con el nombre -probablemente erróneo- de Rosas. Desde 1903 recibe el nombre de Luis Vélez de Guevara (1570-1644), en recuerdo del autor de la novela crítico-picaresca El diablo cojuelo.
Luis Vélez de Guevara (Écija, Sevilla, 1 de agosto  de 1579  – Madrid, 10 de noviembre  de 1644), dramaturgo  y novelista  español  del Siglo de Oro  autor de El diablo Cojuelo. Se ubica dentro de la estética del Barroco  conocida como conceptismo  y fue padre del también dramaturgo Juan Vélez de Guevara.

Fue hijo del licenciado Diego Vélez de Dueñas y de Francisca Negrete de Santander, ambos de corta hacienda y de probable ascendencia conversa. Estudió en la Universidad de Osuna, donde se graduó de bachiller en Artes el 3 de julio de 1596, de forma gratuita por ser pobre.

Calle de la Magdalena

Calle de la Magdalena

La Calle de la Magdalena es una vía del Madrid de los Austrias y fronteriza al Barrio de las Letras. Corre desde la plaza de Tirso de Molina hasta la calle de Atocha, tomando el nombre de la primitiva ermita de Santa María Magdalena.

En ella vivió Miguel de Cervantes y murieron Patricio de la Escosura y el alcalde Alberto Aguilera.

Parece probable que el origen histórico de esta calle fuera la ermita dedicada a la santa cortesana y amiga de Jesús de Nazaret y con más motivo cuando Luis Manrique de Lara, limosnero de Felipe II de España funda en el siglo XVI el convento de religiosas agustinas que dando portal a la vecina calle de Atocha se le dedicó a la Magdalena.

Calle de Lavapiés

Calle de Lavapiés


La calle de Lavapiés se sitúa entre la calle de la Magdalena y la plaza de Lavapiés.

Antiguamente se llamó Real de Lavapiés, por concesión de Felipe III aunque tuvo otras denominaciones, en el S. XVIII se la conocía como Avapiés, así lo escribe Ramón de la Cruz en sus sainetes, pero al siglo siguiente volvió a recuperar el nombre de Lavapiés.

Una gran cantidad de autores coinciden en que Lavapiés fue el origen de la judería de Madrid y que la sinagoga estaba donde hoy se encuentra la Iglesia de San Lorenzo.

Calle del Olmo

Calle del Olmo

En el antiguo Madrid las calles tenían a menudo nombres de árboles, arroyos, u otras referencias geográficas y naturalistas. Esta calle del barrio de Lavapiés, entre la calle del Olivar y la calle de Santa Isabel, recuerda a un viejo olmo que existió hasta fines del XVIII.

El olmo, también llamado negrillo o negral,  fue uno de los árboles más abundantes en Madrid hasta que la grafiosis se llevó por delante la mayoría de los existentes.
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Según Pedro de Répide:

En este lugar fue donde, al pie de un olmo, que permanecía todavía en el siglo XVIII, lucharon en desafío cuatro caballeros a quienes asistían derechos sobre el Hospital de Atocha. La contienda originóse cuando Carlos V cedió aquel santuario y todas sus dependencias a los frailes de Santo Domingo, decisión por la cual querían indemnización dos de aquellos señores, que le negaban al emperador derecho de desahucio, mientras los otros dos le concedían el dominio absoluto sobre los bienes de sus vasallos. 

En el número 4 de esta calle existe, aunque dedicado a casa de vecindad, el antiguo palacio de Molins, donde el marqués de este título, D. Mariano Roca de Togores, daba famosas reuniones literarias a mediados del pasado siglo, y en las que en cierta ocasión se redactó un periódico íntimo, llamado «El Belén», con la más escogida colaboración que podía reunirse en su tiempo.

Mariano de las Mercedes Roca de Togores y Carrasco (Albacete, 17 de agosto de 1812 - Lequeitio, Vizcaya, 4 de septiembre de 1889), primer marqués de Molins y vizconde de Rocamora, orador, escritor y político conservador español.

Hijo de Luis de Francia Roca de Togores y Valcárcel, II Conde de Pinohermoso y de María Francisca de Paula Carrasco y Arce, VI Condesa de Villaleal. Su hermano primogénito, Juan Roca de Togores y Carrasco ostentó el título de III Conde de Pinohermoso.

Nació en Albacete el 17 de agosto de 1812, durante el trayecto de vuelta familiar desde Madrid hasta Orihuela. Residió en Orihuela en el Palacio familiar que su padre el Conde de Pinohermoso (actualmente Ducado de Pinohermoso) tenía junto a la Catedral oriolana (actualmente convertido en la Biblioteca Pública del Estado Fernando de Loazes).

Primer marqués de Molins (15-IX-1848) en honor a la pedanía oriolana de Molins, vizconde de Rocamora, Caballero de la Gran Orden de caballería del Toisón de Oro, Gran Cruz de la Orden de Carlos III, Caballero de las Órdenes de San Juan y de la de Calatrava, Maestrante de Valencia, Gran Cruz de la Legión de Honor; Embajador de España en Francia, Diputado y Senador vitalicio del Reino, Ministro de Marina, Fomento y de Estado; Académico de las Reales Academias de Historia, de Bellas Artes de San Fernando y de la de Ciencias Morales y Políticas.

Casó en primeras nupcias el 10-IV-1833 en Valencia con María Teresa de Togores y Alburquerque, fallecida en 1842, de la que tuvo dos hijos, y en segundas nupcias (10-V-1849) en Madrid con María del Carmen de Aguirre-Solarte y Alcíbar, de la que tuvo otros cinco. Fue nombrado Grande de España en 1863 y condecorado con la Orden del Toisón de Oro, perteneciendo así a una de las pocas familias españolas (fuera de la real Familia) en la que varios de sus miembros pertenecían a esta orden, ya que su hermano mayor Joaquín, Conde de Pinohermoso también lo poseía.

En los años ochenta, algún edil con sensibilidad decidió que los árboles que se plantasen en esta calle fueran precisamente olmos. Esperemos que la grafiosis les respete.

Calle de Ministriles Chica



Calle de Ministriles Chica


La calle de Ministriles Chica es una perpendicular a la calle de Lavapiés que comunica con la calle de Ministriles. El término “Chica” se debe a que es una bocacalle de la calle de Ministriles, de menor recorrido, de la que toma el nombre. 

En la calle de Ministriles estaba el cuartelillo de los alguaciles de la villa o ministros inferiores de la justicia, a quienes se les llamaba ministriles, de ahí el nombre tan curioso. Junto al citado cuartelillo había un calabozo donde eran encerrados los que se negaban a pagar las multas que les correspondían.

Calle de Ministriles

Calle de Ministriles


La calle de Ministriles está entre la calle del Calvario y la calle de San Carlos

En la calle de Ministriles estaba el cuartelillo de los alguaciles de la villa o ministros inferiores de la justicia, a quienes se les llamaba ministriles, de ahí el nombre tan curioso. Junto al citado cuartelillo había un calabozo donde eran encerrados los que se negaban a pagar las multas que les correspondían.

Junto a la calle de Ministriles existe una bocacalle que sale de ella, denominada calle de Ministriles Chica, muy pequeña, de la que toma su nombre.