lunes, 2 de marzo de 2015

Calle de Mallorca

Calle de Mallorca

La calle de Mallorca se encuentra entre la Ronda de Atocha y la calle del Doctor Fourquet.

El nombre de la calle recuerda la isla de Mallorca.

Ronda de Atocha

Ronda de Atocha


A mediados del siglo XIX se construyó un paseo de ronda bordeando la antigua cerca que se derribaría en 1868. Se creó un largo paseo que prácticamente daba la vuelta a la ciudad y que seguía el mismo itinerario que la citada cerca. Los distintos tramos que la componían tomaron diferentes nombres en función de las vías o edificaciones de cada zona.

Este tramo se llamó inicialmente ronda de Valencia por el portillo de Valencia, situado frente a la calle de Valencia y formaba parte del llamado paseo de Ronda. Posteriormente se llamó ronda de Atocha y entre 1941 y 1980 se denominó paseo del General Primo de Rivera, en recuerdo de Miguel Primo de Rivera (1870-1930) quien luchó en Cuba, Filipinas y Marruecos y gobernó España bajo una dictadura entre los años 1923 y 1930.

Desde 1980 recibe el nombre de Ronda de Atocha, la cual debe su nombre a la antigua Glorieta de Atocha (hoy plaza del Emperador Carlos V), en la cual comienza.

Calle del Doctor Fourquet

Calle del Doctor Fourquet

La calle del Doctor Fourquet nace en la calle de Santa Isabel, en los antiquísimos muros del Real Monasterio de la Visitación, y llega hasta la calle de Valencia, cruzando la animada calle de Argumosa en el extremo sudeste del barrio de Lavapiés.

La calle toma el nombre del doctor Juan Fourquet, médico madrileño de mediados del siglo XIX.

En esta calle, al abrigo del cercano Museo Reina Sofía y de la Casa Encendida, se han instalado varias galerías de arte, conformando un interesante y singular Paseo del Arte Contemporáneo.
Juan Fourquet Muñoz (Madrid, 1807-1865) fue un médico y científico español activo en la segunda mitad del siglo XIX.

Cursó estudios de medicina y cirugía el Colegio de San Carlos de Madrid. Se doctoró en 1846 y en 1847 fue nombrado catedrático de anatomía del Colegio.

Su gran volumen de trabajo fue recopilado por su discípulo Julián Calleja y Sánchez, en Tratado de anatomía (1869-77), en cuatro tomos.

Como científico, destacan sus aportaciones originales de la cuadrícula topográfica y su clasificación de las articulaciones.

También fue de los primeros en España en investigar con microscopio.

En 1856 editó una monografía micrográfica de la pieza quirúrgica de un tumor de mama, junto con su epígono Rafael Martínez Molina. Asimismo, editó un estudio sobre la "bocina de cordón", un estetoscopio que inventó.

Falleció de tuberculosis pulmonar.

domingo, 1 de marzo de 2015

Calle del Doctor Piga

Calle del Doctor Piga

La calle del Doctor Piga se encuentra entre la calle del Salitre y la calle de Argumosa.

Primero se llamó travesía de San Lorenzo, por la cercana iglesia de San Lorenzo.

las calles de los alrededores del Colegio de San Carlos (hoy Colegio de Médicos) y del antiguo Hospital General (hoy Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) fueron dedicadas a médicos como esta que recuerda al madrileño doctor Antonio Piga y Pascual, fundador del primer Gabinete de Radiología que existió en Madrid y uno de los médicos más prestigiosos del primer tercio del siglo XX.
Antonio Piga y Pascual (Cenicientos 6 de enero de 1879 – Madrid 23 de agosto de 1952)
Médico Forense y Publicista. Doctor en Medicina y Cirugía con Sobresaliente (1904). 

Médico de Cenicientos (Madrid) y en 1905 consigue, con el número uno de las oposiciones, una plaza de Médico en Talavera de la Reina (Ciudad Imperial y Seminario Conciliar).

Glorieta de Embajadores

Glorieta de Embajadores

La Glorieta de Embajadores es la plaza que conecta la Ronda de Valencia (que viene de la Plaza del Emperador Carlos V) con la Ronda de Toledo (del barrio Imperial), la calle de Embajadores y el Paseo de la Acacias.

Se encuentra en su perímetro la fábrica de Tabacos y el Instituto de Bachillerato Cervantes.

En la zona se encontraba ubicado el portillo que le da nombre, que desapareció hacia 1868. Esta era una de las salidas menores de la ciudad en área meridional. Este portillo desaparece en el año 1868 cuando se derriba la cerca de Madrid. Se encontraba en el paraje un poblado denominado La Llorosa.

Algunos autores describen la existencia aquí de un almez (Celtis australis) rodeado de un banco circular bajo el que se impartía justicia.

Su origen de su nombre proviene del llamado campo de Embajadores, nombre con que se conoció al lugar donde se retiraron los embajadores de Túnez, Navarra, Aragón y Francia cuando la ciudad se vio afectada por una epidemia de peste.

La colonia diplomática se alojó en distintas casas de esta zona permaneciendo incomunicada con la población apestada.

Calle de Miguel Servet

Calle de Miguel Servet

La calle de Miguel Servet está entre la calle de Valencia y la glorieta de Embajadores.

Antes de la construcción de la calle este lugar era un barranco que, entre las calles de Valencia y del Espino, recibía el nombre de Barranco de Lavapiés, por su cercanía a esta calle, y el resto, hasta la glorieta de Embajadores, se llamaba Barranco de Embajadores.

En 1822 el barranco fue rellenado a la altura de las calles contiguas y en 1883 pasó a llamarse Miguel Servet, en recuerdo del médico que descubrió la circulación de la sangre y murió en la hoguera inquisitorial por orden de Calvino.

Calle del Espino

Calle del Espino

La calle del Espino se encuentra entre la calle de Provisiones y la calle de Miguel Servet.

Hasta 1883, la cercana calle de Miguel Servet era un barranco denominado Barranco de Embajadores, por el cual discurría un arroyo bordeado por espinos, zarzas y malezas.

Aquí tenía el caballero catalán don Gaspar de Pons una casa que cedió para hospital de enfermos de la Corona de Aragón y junto a la misma había una ermita dedicada a la Virgen del Pilar y un frondoso espino.

Cuando comenzaron a construirse las primeras casas de esta zona se arrancaron las malezas y zarzas quedando tan sólo el tupido espino, frente al santuario, del cual tomó el nombre la calle.