La Plaza de Puerta Cerrada se halla en el casco histórico de
la ciudad. Está formada por la intersección de las calles de la Cava Baja, del Nuncio, de Segovia, de San Justo, de la Pasa, de Gómez de Mora, de Cuchilleros
y de Latoneros, que configuran, siguiendo la dirección de las agujas del reloj,
sus lados meridional, occidental y septentrional.
Al este se sitúa la calle de los Tintoreros, que comunica con la
Plaza de Segovia Nueva, a la que confluyen las calles de Toledo, de la ConcepciónJerónima y de la Colegiata.
La plaza toma su nombre de una de las puertas de la
desaparecida muralla cristiana, que estuvo emplazada en este enclave durante la
Edad Media y el Renacimiento. El citado acceso se llamó inicialmente Puerta de
la Culebra, en alusión al relieve de dragón instalado en su frontal. Esta
puerta fue clausurada ante los continuos delitos que tenían lugar en su
interior, formado por varios recovecos que facilitaban el escondite de ladrones
y asaltantes.















