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domingo, 22 de enero de 2023

Calle del Alamillo

Calle del Alamillo

La calle del Alamillo transcurre entre la costanilla de San Andrés y la calle de Alfonso VI en su intersección con la calle de la Morería, formando un pequeño ensanche que crea la plaza del Alamillo.

Diferentes cronistas coinciden en que el origen de calle y plaza del Alamillo datan del Madrid árabe, en el que pudieron ser una de las arterias del barrio moro, donde se quedaron y residieron los vecinos musulmanes desde 1083, año de la toma de Madrid por Alfonso VI.

La versión popular propone que el nombre les viene del álamo que presidía el paraje hasta que fue arrancado por un huracán, y cuya sombra pudo servir en su origen al «alamín», como espacio municipal para desempeñar sus tareas. Hay que anotar que, con la aljama como órgano de gobierno, la morería madrileña poseía su propia organización institucional, diferente a la cristiana; los cronistas proponen que en este lugar se reunía el Ayuntamiento árabe en tiempos del califato cordobés de Hixén II. Según esta hipótesis, el topónimo resultante provendría del citado vocablo árabe, que, tras el proceso de cristianización y por similitud fonética, terminó convertido en "alamillo".

Calle de la Alameda


Calle de la Alameda

Dice Pedro de Répide:

De la plaza de la Platería de Martínez a la calle de Atocha, b. de la Alameda, d. del Congreso, p. del Salvador y San Nicolás.

Primeramente la calle de la Alameda no llegaba más que hasta la calle del Gobernador; pero por acuerdo municipal del 23 de agosto de 1890, suprimióse la denominación de la calle de la Leche, dándose a ésta aquel nombre como continuación del primer trozo. 

sábado, 21 de enero de 2023

Calle del Aguila


Calle del Aguila

Dice Pedro de Répide de esta calle:

De la calle del Mediodía Grande a la Cuesta de las Descargas, del 1 al 13 y del 2 al 40, pertenece al b. de las Aguas; del 15 al 41, al de Calatrava, y del 40 al 44, al de San Francisco, y en todos ellos a la p. de San Pedro el Real (La Paloma). 

Calle de las Aguas


Calle de las Aguas

La calle de las Aguas va de la de las Tabernillas a la de Don Pedro, en lo que se conoce como barrio de las aguas, muy cercano a la Plaza de San Andrés. Se trata de una pequeña calle cuyo nombre está vinculado a su origen.

Había en este lugar unos baños públicos en tiempos de los árabes, baños que fueron demolidos en época de Alfonso X. Era tal la abundancia de agua en la zona, que servía para suministrar el líquido elemento a los Caños de San Pedro el Viejo.

Calle de la Aduana





Calle de la Aduana



La calle de la Aduana se encuentra entre la calle de la Montera y la calle de la Virgen de los Peligros.

Su primitivo nombre fue Angosta de San Bernardo porque a ella daban las tapias del desaparecido convento de Vallecas, de monjas bernardas, situado en la calle de Alcalá esquina a calle de la Virgen de los Peligros.

Y se llamaba Angosta para diferenciarla de la Ancha de San Bernardo, que es la actual de San Bernardo a secas. Cuando en 1865 la calle Ancha perdió este calificativo, la angosta pasó a denominarse Aduana, por quedar a espaldas del edificio de la Aduana, construido en 1769 por Sabatini en la calle de Alcalá.

Calle de Abades

Calle de Abades


Dice Pedro de Répide de esta calle:

Esta calle, que va de la de Embajadores a la del Mesón de Paredes, toma su nombre de los opulentos hermanos llamados don Rodrigo y don García Abad, que en ella vivían en una casa rodeada de amenos y dilatados jardines. 

Los Abades, como eran generalmente llamados, fueron regidores de la villa y distribuían sus rentas en obras caritativas y piadosas. 

Calle de Carlos III


Calle de Carlos III

Pequeña calle de Carlos III transcurre entre la calle de Vergara y la plaza de Oriente, 
desembocando frente al Palacio Real de Madrid en los Jardines de Sabatini. Esta calle fue en sus orígenes, durante la época musulmana, uno de los barrancos que flanqueaba la cima de la colina en la que se asentaba la antigua Mayrit.

Calle del Carmen


Calle del Carmen

La calle del Carmen comienza en la Puerta del Sol y acaba en la Plaza del Callao.

Cuando el regidor don Luis Gaitán de Ayala dio en 1579 a esta calle el nombre que desde entonces perdura, ya había quedado limpia de impureza, tal como algunos años antes escándalo de algunas almas piadosas.

lunes, 30 de enero de 2017

Calle de Caravaca


Calle de Caravaca

La calle de Caravaca se encuentra entre la calle de Lavapies y la calle del Mesón de Paredes.

Tardó en formarse esta calle, que no aparece en el plano de Texeira y de la que empieza a tenerse noticia ya entrado el siglo XVIII, pero con el nombre de Cruz de Caravaca. 

Se debe el nombre a la presencia de una cruz de brazos dobles o cruz de Caravaca en la zona, perteneciente a una capillita vecina a la gran finca que el cardenal Zapata poseyó allí. Había gran veneración por la capilla y la cruz; muchas damas se hacían llevar ante ella para adorarla. Se convirtió además en el centro de las célebres fiestas de la Cruz de Mayo, cuando las majas o mayas pedían dinero a los transeúntes. Esta, en principio, simpática costumbre se acabó convirtiendo en un abuso y los regidores de la villa legislaron contra ella. Ya en 1769 la Sala de Alcaldes de Corte sentó jurisprudencia contra ellas. Porque las mayas se sentaban en una especie de trono o altarcillo, con sus mejores galas, de modo que hacían de reclamo mientras las amigas pasaban el platillo. La fiesta fue definitivamente prohibida por el alcalde José Abascal, ya a finales del siglo XIX, pero se recuperó en 1988, por iniciativa de diversas asociaciones vecinales apoyadas por la concejalía del distrito Centro.


Calle de Caños Viejos

Calle de Caños Viejos

Está entre la calle de la Morería y la calle de Bailén.

Para algunos, la calle de Caños Viejos (también cuesta de Caños Viejos) es la más antigua de las calles de Madrid.

El nombre de la calle proviene de la Fuente de los Caños Viejos, también llamados Fuente de San Pedro, tan antigua que ya se habla de ella en los Fueros de 1202. La fuente estuvo primero en la Cuesta de la Cruz Verde y luego junto a la Casa del Pastor, en la cercana calle de Segovia y a la sombra del actual Viaducto.

Los orígenes de Madrid se encuentran aquí, junto al arroyo que discurría por lo que hoy es la calle de Segovia. De las aguas se surtían diversas fuentes y una de ellas estaba canalizada mediante unos caños que son los que dan nombre a esta calle del barrio de la Morería.

Calle de los Caños del Peral

Calle de los Caños del Peral

La calle de los Caños del Peral se encuentra entre la plaza de Isabel II y la costanilla de Los Ángeles.

Popularmente la calle fue conocida con el nombre de Arrastraculos por lo empinada que es.

Tomaba el nombre actual de los dos famosos caños protegido por un peral que surtían de agua a unos baños públicos que había en esta calle en tiempos de los árabes. Aunque se cuenta que Alfonso VIII los mandó derribar porque le desagradaba que sus soldados se bañaran frecuentemente ya que pensaba que les quitaba fuerzas para las campañas, es más probable que lo hiciera para aprovechar el agua con destino a la llamada huerta de la Reina, quinta de recreo que mandó construir para su esposa doña Leonor y que se extendía desde la calle del Arenal hasta la de las Fuentes, pasando por la actual plaza de Isabel II.

La fuente fue diseñada posteriormente por Juan Bautista de Toledo, primer arquitecto del Monasterio de El Escorial, haciendo que se constituyera por un conjunto de caños distribuidos a lo largo de 34 metros, con un frente de sillares almohadillados de granito y caños monumentalizados mediante veneras de granito. Junto a ella, se encontraba un acueducto denominado de Amaniel que conducía el agua hasta el Palacio Real. Estuvieron en funcionamiento hasta mediados del siglo XVIII.


Calle de Cañizares


Calle de Cañizares

La calle de Cañizares es una pequeña calle que se encuentra entre Tirso de Molina y Antón Martín en el barrio de Lavapiés. Transcurre entre la calle de la Magdalena y la calle de Atocha.

Inicialmente se llamó calle de San Sebastián ya que conducía a esta iglesia.

Esta zona era conocida por la heredad de los Cañizares, donde tenía su quinta Juan Antonio de Luján.

Cuenta la leyenda que una noche, un amigo de Luján montó en su caballo a una mujer de un prostíbulo y la llevó a la quinta. Cuando llegaron la arrastró hasta un humilladero que allí había mientras la mujer luchaba por soltarse. Como señal de respeto hacia el Cristo del santuario, el hombre apagó el cirio pero en ese momento el Cristo dejó caer su corona de espinas.


viernes, 20 de enero de 2017

Calle de Campomanes

Calle de Campomanes


La calle de Campomanes se encuentra entre la plaza de Isabel II y la cuesta de Santo Domingo.

Calle con trazado curvo, aspecto muy destacado por los cronistas antiguos, abierta en los terrenos que pertenecieron al célebre convento de Santo Domingo el Real, cuya reseña corresponde a la cuesta que ostenta tal nombre.

La calle se abrió poco después del derribo del convento, acaecido en 1868. Peñasco y Cambronero indican que los servicios municipales fueron establecidos en 1872.

Está dedicada al economista y político Pedro Rodríguez de Campomanes (1723-1802), conde de Campomanes, fundador de las llamadas Sociedades Económicas.

Calle del Calvario


Calle del Calvario

La calle del Calvario, que va de la calle de Jesús y María a la calle del Olivar, tuvo fama porque allí terminaba el Calvario o Vía Crucis que San Francisco de Asís fundador del Convento de su nombre hizo construir, señalando los lugares donde debían ir las cruces de madera, más tarde se hicieron de piedra de Colmenar. El Vía Crucis partía del convento de San Francisco (actual San Francisco el Grande). 

La Hermandad de la Vera Cruz salía los Viernes de Semana Santa a recorrer la Vía Sacra y en la madrugada del Viernes Santo acudían los disciplinantes con túnicas cenicientas, descalzos, arrastrando cadenas y grandes cruces. El campo del Calvario estaba bendito y muchas personas enterraban allí sus cadáveres. También eran sepultados los reos condenados a ser lapidados o descuartizados. Al realizar las obras de mejora de las calles, aparecieron gran número de esqueletos que fueron trasladados al antiguo cementerio ya desaparecido de San Sebastián en la Calle Méndez Álvaro.

En la calle del Calvario, el 9 de Febrero de 1804 nace Luis Candelas Cajigal.

Calle de Calderón de la Barca

Calle de Calderón de la Barca



La calle Calderón de la Barca sale de la calle Mayor y conduce a la plaza del Biombo.

En el solar que ocupó hasta 1836 el convento de Constantinopla se abrieron algunas calles; una de ellas es ésta de Calderón de la Barca, que recibió el nombre del gran dramaturgo español a propuesta de Mesonero Romanos ya que estuvo sepultado muy cerca, en la desaparecida iglesia de San Salvador. Cuando el templo fue derribado en 1842 y tras una intensa búsqueda, los restos que se creyó eran de se llevaron primero a la iglesia de las Calatravas y luego al cementerio de San Nicolás, que estuvo en la calle de Méndez Álvaro.

Calle de Calatrava


Calle de Calatrava

La calle de Calatrava se encuentra entre la calle de Toledo y la plaza de San Francisco.

En origen, el tramo de la actual calle de Calatrava comprendido entre la Carrera de San Francisco y la calle del Ángel se denominó calle de San Francisco hasta que en 1835 recibió el nombre de los Santos por un cuadro dedicado a San Francisco y Santo Domingo que había en una casa de la Venerable Orden de San Francisco situada en esta calle. Comprendía parte del antiguo campillo de San Francisco. Desde 1932 recibe el nombre de Calatrava como continuación de ésta. La calle de Santos desapareció con la construcción de la Gran Vía de San Francisco. En este lugar tuvo su quinta Mosén Romano, el opulento judío, contador mayor de Castilla y amigo de Enrique II a quien prestaba grandes sumas de dinero.

Calle de Cadiz

Calle de Cádiz

En la calle de Cádiz hay una gran oferta de bares y restaurantes. Va de la calle de Carretas a la calle de Espoz y Mina.

Está formada por el primer trozo de la antigua calle Angosta de Majaderitos, que formando escuadra volvía por la actual calle de Espoz y Mina hasta la calle de la Cruz.

La calle de Cádiz nunca tuvo paso de carruajes por lo que siembre fue especialmente agradable.

Calle de la Cabeza


Calle de la Cabeza

La calle de la Cabeza está entre la calle de Jesús y María y la calle del Ave María.

Ya aparece con este nombre en el plano de Texeira. Está relacionada con una de las leyendas más célebres de nuestra villa.

Se cuenta que en ella vivía un sacerdote que debía poseer una no menguada hacienda. Un criado suyo, decidido hacerse con ella para lo que mató al cura cruelmente, decapitándolo. Robó los dineros del clérigo y huyó a Portugal.

No se supo sino tiempo después que el asesinato se había cometido, ya que fueron a buscar al sacerdote para que asistiera a un entierro que iba a celebrarse en la cercana iglesia de San Sebastián, donde el cura tenía unas capellanías. Entonces fue cuando se descubrió el horrible crimen.


jueves, 19 de enero de 2017

Calle de los Cabestreros

Calle de los Cabestreros

La calle de los Cabestreros está entre la calle del Mesón de Paredes y la calle de Embajadores.

Desde el siglo XVIII es conocida, al igual que su "hermana menor" la Travesía de los Cabestreros, como calle de los Cabestreros, ya que en ella residían y tenían sus talleres varios miembros de este gremio.

El oficio de cabestrero consistía en hilar el cáñamo para obtener fuertes cordeles con los que fabricar los cabestros o ramales para las caballerías. Los cabestreros que ocuparon esta calle fundaron una capilla con la advocación de San Antonio Abad su patrón en la iglesia de San Cayetano. Fueron famosas las fiestas y romerías que los cordeleros celebraban en honor de San Antonio.


Calle del Caballero de Gracia

Calle del Caballero de Gracia

La calle del Caballero de Gracia es una antigua y céntrica vía de Madrid que baja desde la calle de la Montera hasta la Gran Vía donde esta se encuentra con la calle de Alcalá.

Debe su nombre a Jacobo de Grattis, caballero italiano natural de Módena avecindado en el siglo XVI en esta calle (que luego tomó su nombre), en la que era propietario de numerosas casas. De entre los edificios conservados, destaca la entrada al Oratorio del Caballero de Gracia que tiene fachada también en la Gran Vía.

Tuvo en su antiguo origen otros nombres: calle de la Florida; calle de Gracia, según aparece en el plano de Teixeira de 1656; y el algunos manuales aparece como calle del Clavel, que en realidad hace esquina a esta vía.

El origen de su último nombre, entre la leyenda y el romance, se inspira en las supuestas aventuras del casanova Jacobo de Grattis, y en concreto en su intento de seducción de Leonor Garcés, natural de Teruel y vecina de esta calle, casada con un infanzón aragonés. El donjuanesco de Grattis, rechazado por la honesta Leonor, sobornó a una doncella para que drogase a su dueña y le facilitara el acceso a la casa; intención que no pudo culminar pues cruzando la vecina encrucijada de la Red de San Luis un 'fulminante terror' vino a paralizarle conminándole a que se arrepintiese de sus pecados (en otras versiones la visión le asaltó ya en la cama de la señora, cuya casa, luego de deshabitarse tomo el nombre popular de "casa del Espanto"). Tras confesar su pecado al beato Simón de Rojas, se ordenó sacerdote e inició una vida de auténtico empresario eclesiástico fundando y construyendo diferentes congregaciones y conventos en sus terrenos en propiedad; en uno de ellos, el de Concepcionistas Descalzas se acogerían las monjas expulsadas de Inglaterra por Enrique VIII y se desarrolló, ya en el siglo XIX, la vida no menos legendaria de sor Patrocinio, la "monja de las llagas". También fundó la Congregación de Esclavos del Santísimo Sacramento, a la que perteneció Cervantes, y construyó el original oratorio que lleva su nombre, más tarde reconstruido por Juan de Villanueva.