La calle del Alamillo transcurre entre la
costanilla de San Andrés y la calle de Alfonso VI en su intersección con la
calle de la Morería, formando un pequeño ensanche que crea la plaza del Alamillo.
Diferentes cronistas coinciden en que el origen de calle y
plaza del Alamillo datan del Madrid árabe, en el que pudieron ser una de las
arterias del barrio moro, donde se quedaron y residieron los vecinos musulmanes
desde 1083, año de la toma de Madrid por Alfonso VI.
La versión popular propone que el nombre les viene del álamo
que presidía el paraje hasta que fue arrancado por un huracán, y cuya sombra
pudo servir en su origen al «alamín», como espacio municipal para desempeñar
sus tareas. Hay que anotar que, con la aljama como órgano de gobierno, la
morería madrileña poseía su propia organización institucional, diferente a la
cristiana; los cronistas proponen que en este lugar se reunía el Ayuntamiento
árabe en tiempos del califato cordobés de Hixén II. Según esta hipótesis, el
topónimo resultante provendría del citado vocablo árabe, que, tras el proceso
de cristianización y por similitud fonética, terminó convertido en
"alamillo".















